-

Religión e hijos de parejas gay

Posted by Administrador on Sep 25, 2009 in General

Primero es el amor, luego viene el matrimonio. Después, todos los asuntos espinosos que surgen al criar hijos en una tradición religiosa cuando esa tradición no te ve como alguien casado. Cuando en algún lugar se legaliza el matrimonio homosexual los activistas aplauden. Pero en la práctica es otro asunto, y las parejas del mismo sexo —especialmente aquellas que quieren criar a sus hijos con una religión— descubren que las leyes destinadas a protegerlos también crean nuevos retos imprevistos. Eso ocurre en algunos estados de EE. UU. y también en otras partes del mundo. Que dos hombres o dos mujeres quieran casarse y criar hijos en una iglesia que ve su amor como pecaminoso sería extraño para algunos (me enfoco en la tradición católica romana, pero cualquier religión ortodoxa presenta juicios similares). No obstante, mucha gente siente que la religión le es esencial, y que la vida familiar sería más vacía si no la tuvieran. El escritor Gregory Maguire bautizó a sus tres hijos en la Iglesia Católica. Vio orgullosamente cuando su hija tuvo su primera comunión. “Como hija de dos padres, se sentó en el primer banco con su hermoso vestido blanco prestado”, me dijo Maguire.

Maguire vive en Concord, Massachusetts, y ahora está legalmente casado; pero no lo estaba cuando él y su pareja, el pintor Andy Newman, iniciaron el proceso de adopción de cada uno de sus tres hijos (del sudeste asiático y Latinoamérica). Hace más de 14 años. En un giro irónico, las leyes de matrimonio homosexual ahora hacen más difícil la adopción extranjera para parejas homosexuales. Las agencias de adopción y los abogados dicen que ningún país extranjero da bebés en adopción a parejas homosexuales. Las parejas del mismo sexo estadounidenses que quieren adoptar en el extranjero sortean tradicionalmente esta prohibición con la siguiente “trampa”: uno de los miembros de la pareja adopta como si fuera soltero. Una vez que regresan a casa, la pareja va a la corte y establece una paternidad compartida en los estados que lo permiten. Una pareja homosexual casada legalmente no tiene opción: las respuestas veraces a preguntas sobre la condición marital en los documentos de adopción aplastan las posibilidades de la pareja de adoptar en el extranjero. Por eso, Gay & Lesbian Advocates & Defenders (GLAD) aconseja a las parejas que esperen para casarse. “Si la adopción internacional les es importante necesitan posponer la formación de una relación legal”, dice Bruce Bell, dirigente de GLAD.

Y luego está la cuestión de las agencias de adopción con afiliaciones religiosas tradicionales. En Gran Bretaña, las dirigidas por católicos se muestran inconformes por tener que cumplir una ley de 2007 que prohíbe la discriminación con base en la preferencia sexual. Ya que la Iglesia Católica se opone al matrimonio homosexual —y reafirmó esta oposición en un documento de 2003 de la Congregación para la Doctrina de la Fe—, cualquier agencia católica que ayude a parejas del mismo sexo a adoptar niños está, en cierto sentido, ayudando a fomentar un estilo de vida que cree inmoral (el documento de 2003 fue explícito: permitir que las parejas del mismo sexo adopten hijos “en realidad significaría ejercer violencia contra estos niños”). Ahora, habiéndose terminado el período transitorio de 20 meses, las agencias británicas tienen que elegir entre conservar su afiliación católica o su función como agencias de adopción.

Si acaso uno piensa que esto no podría pasar en EE. UU., ya sucedió. En 2006, Catholic Charities de Boston dio muchas vueltas respecto a si podría someterse a las políticas de no discriminación del estado.

“Lo que la Iglesia Católica trató de decir —explica el reverendo J. Bryan Hehir, un profesor de la Escuela Kennedy de Gobierno de Harvard, y que entonces encabezaba Catholic Charities— fue que los derechos civiles de hombres y mujeres homosexuales debieran ser protegidos. Pienso que en general apoyamos bastante eso en términos de salarios, empleos, acceso a alojamientos… Donde se topa el punto neurálgico es en la definición de matrimonio”. Hehir dice que él y el arzobispo de Boston, Seán O’Malley, entendieron que la enseñanza de la Iglesia no daba espacio para moverse.

Pero hay muchas maneras de procurarse hijos, y una vez que se tienen, la Iglesia Católica —a nivel pastoral, por lo menos— sólo tuvo problemas ocasionales para bautizarlos y educarlos en la tradición.

“La ley eclesiástica siempre favorece la salvación de la persona y está muy predispuesta a favor de la persona que pide el sacramento”, dice John Baldovin, un teólogo sacramental del Colegio de Boston.

Lo que en realidad dice la ley canónica es que cualquier bebé puede ser bautizado si los padres están de acuerdo, y si el infante tiene una esperanza razonable de ser criado en un hogar cristiano. Los expertos no están de acuerdo.

Maguire, por lo menos, cree firmemente que sí, y puede imaginarse rompiendo su relación con su iglesia si ésta aplicase alguna línea dura. Lo que no puede imaginar es dejar de ser católico.

fuente/sentidog.com/

Copyright © 2010 Moda Gay All rights reserved. Theme by Laptop Geek.